El Halcón extrañó a Cristian Milla. La lesión del goleador es la medida exacta para entender por qué el elenco de Florencio Varela no puede desnivelar. Ayer no pasó de un 0 a 0 que se construyó por la impericia en el ataque de ambos conjuntos. Ni los conducidos por Jorge Almirón ni los comandados por Reinaldo Merlo supieron contrarrestar la solidez en la última línea del rival de turno y se conformaron con un empate anodino.
Para Defensa era una oportunidad de lujo para mostrar sus atributos alternativos. Insinuar fortaleza sin una de sus estrellas en el plantel. Pero no entendió cómo y terminó conformándose. Idéntica situación para el Negro y Rojo. De local y con una performance de lujo desde que Mostaza está en el banco de suplentes -ganó cuatro partidos y empató uno-, buscó pero tampoco logró su cometido y se satisfizo con lo actuado a media máquina.
Por eso el resultado no se movió y el Halcón se vuelve de Pergamino con un punto que sabe a poco; que deja un sabor un tanto agridulce en el paladar, pero que sirve para seguir sumando en un campeonato en el que los de Almirón exploran su mejor desempeño.