26 de febrero 2013 - 13:19
Defensa y Justicia sube con firmeza en el cielo de la B Nacional
El equipo de Florencio Varela viene de vencer por 2 a 1 a Atlético Tucumán, en condición de visitante, donde mostró su jerarquía para elevarse como un gran equipo y acolchonar más todavía su promedio
defensa y justicia sube con firmeza en el cielo de la b nacional
Tras el "tucumanazo", Defensa y Justicia avisó que va por más. Esta racha positiva que se extiende a siete partidos sin perder e hilvanó tres victorias consecutivas le permitió abandonar ese papel secundario que venía interpretando en el campeonato de la B Nacional y, si bien está lejos de la lucha por el ascenso, se estableció en un expectante segundo pelotón y, sobre todo, sumó y mucho para hacer crecer a su promedio.

En la noche del domingo, el Halcón jugó para el aplauso. Sorprendió a Atlético Tucumán con un planteo agresivo, que constituyó la mejor arma para contrarrestar a los dirigidos por Ricardo Rodríguez, al fundamentarse en manejar la pelota y de esa manera, impedir que la tenga el rival. Entonces, fue triunfo por 2 a 1, pero debió ser más amplio, de tener en cuenta la cantidad de situaciones de gol que generó y las pocas a favor de un equipo local que lució desorientado.

Con un Cristian Milla tan imparable como incansable, para crear el espacio y complicar al Decano, Defensa fue acumulando méritos en un primer tiempo de gran rendimiento, pero recién encontró la diferencia en la segunda etapa. Con una apilada del goleador y su llegada al fondo para el centro atrás, buscando la llegada de Emiliano Tellechea, que fue interrumpida por la pierna de un defensor y adentro. Y con Titi aprovechando un doble error del fondo local, para definir desde 30 metros.

El descuento de Luis Rodríguez y esos 15 minutos finales, con el descuento incluido, representaron los únicos momentos en que los de Florencio Varela no tuvieron el control casi absoluto de las acciones. De todas maneras, más allá de algún centro, la victoria no corrió riesgos y premió el funcionamiento de los de Jorge Francisco Almirón, que parecen haber encontrado el rumbo.