19 de abril 2011 - 00:00
Denuncia que perdió un dedo por ataque de patovicas
Un hombre denunció que patovicas pertenecientes al boliche “Rimbo Latino” de Quilmes, lo golpearon el fin de semana, sin motivo y en medio de la pelea le cortaron un dedo de la mano, cuando intentó agarrarse de una puerta emergencia y uno de ellos le dio una patada cerrándola de golpe. La víctima de la seguridad del boliche quilmeño es Oscar Lescano, quien hizo declaraciones a la prensa y explicó que estando en el mencionado recinto bailable de avenida Calchaquí, a fin de celebrar el cumpleaños de su esposa, se vio inmiscuido en una pelea que le ocasionó la pérdida del dedo anular de la mano izquierda. “Estaban discutiendo al lado de nosotros, justo abajo del escenario y los patovicas se la agarraron conmigo. Yo estaba con mi mujer y una pareja amiga -que luego terminaron en el hospital- cuando los patovicas no nos dijeron por qué nos pegaban, pero por lo menos tres me llevaron arrastrando hasta la salida. Cuando me quise agarrar, uno pateó la puerta de emergencia y me cortó el dedo”, relató el hombre quien ya radicó la denuncia en la comisaría 9na. de Quilmes.
Sin trabajo
Lescano comentó que luego de que lo echaran del lugar, y de percatarse de la pérdida de su dedo, quiso hablar con el dueño, quien de mal modo lo golpeó: “Discutimos porque me quería hacer entrar para que no me vieran y me pegó”, aseguró la víctima. Según relató el joven, luego de esta situación, “me dieron puntos, pero igual perdí el dedo” y además el trabajo de pintor que tenía. Cabe destacar que al lugar llegó una patrulla alertada por el 911, que se hizo cargo del traslado del herido hacia el Hospital Iriarte donde se le practicó una cirugía reparadora, aunque igual perdió el dedo. Lescano declaró: “Este hecho me afecta psicológicamente. Y no sólo a mí, sino a toda mi familia. Pido justicia por este hecho y para prevenir nuevos episodios. Hasta ahora nadie me dio una respuesta como para que los responsables paguen por lo que hicieron. Pero nadie puede mirar para otro lado. Me tocó a mí como le puede pasar a cualquiera”.