Familiares de una mujer que perdió a su bebé de ocho meses de gestación, consideraron que se trató de un caso de mala praxis de profesionales del Hospital Isidoro Iriarte de Quilmes, al asegurar que asistió a dos consultas para tratar su embarazo, ya que sentía intensos dolores en el vientre, y no profundizaron los controles. Este medio intentó obtener precisiones de las autoridades del centro de salud, pero no fue posible, a pesar de varias llamadas. Mariel Genovese, de 24 años, asistió a la guardia del nosocomio quilmeño dos veces durante la última semana. La mujer estaba transitando su octavo mes de embarazo y ante los fuertes dolores en su vientre acudió al médico. En la primera oportunidad, aseveró que le dieron calmantes y la enviaron de nuevo a la casa. La segunda vez, ante la insistencia de la joven de profundizar los controles, le realizaron una ecografía, que dio como resultado que el bebé estaba muerto. De acuerdo a lo indicado por la madre de la joven, Liliana, “cada vez que mi hija fue a atenderse le decían que se tomara una Buscapina y la mandaban para su casa. Mariel se había acostumbrado a vivir con dolores pero en los últimos tiempos ya no podía más”. La familia aseguró que decidió hacer la denuncia pública en medio de la impotencia y el dolor “para que a otros no les pase lo mismo en la Guardia”. Además, consideraron que “los médicos trabajan muchas horas y atienden a la gente de muy mala gana. Deberían hacer guardias más cortas para que puedan atender mejor a los pacientes”.