Un grupo de vecinos denunció la presencia de numerosos prostíbulos en la zona de San Francisco Solano, que están “camuflados” y -en algunos casos- “aparentan ser comercios legales” donde, además de ofrecer los servicios sexuales, “venden todo tipo de drogas”, según manifestaron.
El funcionamiento de los burdeles enfureció a los habitantes de esa localidad, quienes hicieron relevamientos en los lugares más conflictivos y polémicos. “En Belgrano y Monteverde se encuentra uno de los que más trabaja. En calle 5, entre 107 y 108, hay otro que también tiene mucho movimiento”, aseguró una mujer que encabezó la protesta.
En diálogo con este medio, los vecinos pidieron “reserva absoluta” de la identidad; ya que quieren evitar posibles represalias de los proxenetas. “Es gente muy pesada que está metida en el narcotráfico y, además, tienen contactos con la policía; por eso no queremos decir nuestros nombres”, aseguró el único hombre que integra el grupo de los denunciantes.
Entre las personas que revelaron esta situación, una madre emitió un testimonio desgarrador, ya que su hija -sumida en una profunda adicción a los estupefacientes- trabaja en uno de los prostíbulos de la zona. “Como permiten que sigan funcionando estos lugares”, exclamó entre lágrimas la mujer, que también tiene sobrinos que trabajan allí. “Todos vuelven a casa borrachos y drogados”, añadió.