Como consecuencia del asalto, la mujer y la hija de Nauda, atemorizadas, optaron por dejar de vivir en esa vivienda, trasladándose a un inmueble de un familiar.
El profesional señaló a la prensa que le parecía que "estamos a la buena de Dios", indefensos, y recomendó "tener cuidado y estar muy atentos cuando los vecinos ingresan a sus casas" ante un posible robo y descartó que el robo haya sido "al voleo", sino que consideró que los ladrones hicieron inteligencia previa para asestar luego el golpe delictivo.
También se registró otro hecho similar en esa barriada cuando un remisero retornaba a su vivienda a las 22.30 y al bajar del rodado para ingresar a su casa, dos sujetos lo interceptaron, amenazaron con armas de fuego y lo obligaron a ingresar en su hogar, mientras otro cómplice quedaba de campana sobre la vereda del inmueble. El remisero sufrió que su casa fuera desvalijada y saqueada, mientras fue atado con alambres de fardo y golpeado brutalmente en el piso.
Asimismo, semanas atrás, en un domingo un supermercado cuyos responsables son de origen chino, situado en 12 de Octubre, entre Juramento y General Paz, fue robado por desconocidos, quienes ingresaron por la parte posterior del local comercial y le sustrajeron dinero y mercaderías. Los responsables orientales del negocio terminaron golpeados y atados por los delincuentes.