En ese sentido, aclaró que hubo algunas recomendaciones de los comerciantes, que tienen que ver con la tradición de la peatonal. "No pueden quitar algunos tachos de basura. Al contrario, tienen que colocar más, porque hoy ya no dan abasto. Tampoco pueden sacar los bancos. Hay vecinos que tienen como tradición utilizarlos como parte de una rica historia que tienen de la calle Rivadavia", enfatizó.
En cuanto al ordenamiento y a la reglamentación de marquesinas, el titular de la Asociación Amigos del Paseo Rivadavia indicó que "los comerciantes estamos de acuerdo porque ordenarían algo que hoy está perjudicando la visión y no da una buena impresión".
De acuerdo a los plazos fijados por el municipio de Quilmes, los trabajos sobre la principal arteria comercial del distrito deberían haber terminado en junio, pero ya en el mes de agosto la obra lejos está de finalizarse. La comuna también había fijado una fecha tentativa ante posibles inconvenientes, pero creen que tampoco se cumplirá en ese tiempo.
"No va a estar terminada para la nueva fecha estipulada, que es mediados de agosto. En los plazos de ejecución nos habían dicho que estaría terminada en junio y tenía unos 45 días extras por cualquier eventualidad", explicó La Plena.
Pérgolas si, marquesinas no
El municipio de Quilmes informó que no sacarán las pérgolas que se instalaron sobre la peatonal Rivadavia. Para el subsecretario de Tierras y Viviendas de la comuna, Daniel Braga, quien está encargado de la obra, 'la idea es no retirarlas" y explicó que "ante el inconveniente que mostraron los Bomberos para entrar sobre la calle Mitre, el Ejecutivo decidió sacar una serie de marquesinas que obstruían la entrada del camión y unas farolas, que permitiría el acceso de los camiones hidrantes".