Asimismo, contó que el colegiado "no paraba de mirarme el cuerpo y comenzó a palmarme los pechos, cuando en realidad la consulta era por una mamografía y sólo debía limitarse a practicar el estudio". "Para colmo -remarcó- me hizo poner en una pose particular para palparme. Cuando me quise reincorporar en la camilla que estaba recostada, me pidió que me quede con los brazos para atrás sosteniendo mi torso".
El peor momento
Según describió Scifo, el peor momento llegó después de que el médico le practicó la mamografía. "Cuando terminó, me sacó con sus dos manos el gel que tenía en los pechos, cuando en realidad me debería haber ofrecido servilletas para que me limpie yo, como hacen todos los ecografistas".
En ese sentido, la mujer contó que en ese momento no pudo reaccionar. "Salí del consultorio en estado de shock, después me agarró un ataque de nervios y comencé a reclamar hasta que llegó mi marido a la clínica y llamó a la policía".
Lo llamativo es que, mientras esperaban la llegada del patrullero, una mujer se acercó al esposo de la víctima y le confesó que ella también "había sido víctima" del profesional acusado.
Tras la llegada de los uniformados, Scifo radicó la denuncia en la Comisaría 1era. de
Quilmes, donde más tarde tuvo que declarar el médico. En las últimas horas, también se acercó a la seccional policial la mujer que había confesado otro abuso por parte del imputado. "Yo la llamé y me contó que había sufrido un abuso pero más grave que el mío.
Por suerte fue a ampliar la denuncia y ya está en marcha una causa penal", añadió Scifo, quien finalmente, aseveró: "Yo no voy a parar hasta que le saquen la matrícula. Esta persona es ginecólogo y trabaja en el Hospital de
Quilmes. Me aterra la idea de que le pueda hacer lo que me hizo a mí a una nena que se atienda con él".