En diálogo con este medio, Pedro Simonetti, secretario de ATE del distrito, expresó que "la represión fue muy violenta ya que los efectivos del cuerpo de Infantería de la policía bonaerense tiraron balas de goma y palos de manera indiscriminada a los trabajadores".
Por otro lado, afirmó que "el ataque se dio principalmente en dos frentes. Uno, en el segundo piso del municipio, donde pensábamos realizar una asamblea; y otro en la entrada del edificio".
Al ser consultado por la cantidad de heridos, indicó que "al menos son 18 compañeros que fueron agredidos por los uniformados, pero pueden ser que sean más. A mí también la policía me reprimió", añadió.
A la vez, demostró su asombro por la medida debido a que "hemos tomado en distintas oportunidades el edificio y nunca terminó así. La verdad es que estoy sorprendido".
"Nunca nos mostraron una orden de desalojo", concluyó.
La mirada de la comuna
Si bien al cierre de esta edición el municipio no se pronunció sobre el desalojo, en la noche del miércoles había negado "la existencia del personal despedido" y subrayó que "no se les renovó el contrato debido a criterios inherentes al funcionamiento de las áreas en las que estaban destinados".
Finalmente, recordó que "existe personal municipal que no está prestando tareas y que los manifestantes imposibilitan la prestación de tareas por parte de los demás trabajadores municipales y paralizan los servicios".