La frentista manifestó que "cuando fuimos a efectuar los distintos pedidos, nos volvimos locos, porque en casi todas las dependencias a las que concurrimos, en ningún lado dieron una respuesta positiva a nuestros reclamos. Sigue siendo una odisea". La lugareña enumeró que en sus múltiples reclamos los pedidos se hicieron inicialmente en la Secretaría de Obras y Servicios Públicos del municipio, sita en la avenida Amoedo a escasas cuadras de avenida Calchaquí, "luego insistimos por teléfono y ni siquiera te dan el número del reclamo que una formula", dijo, ya que "sólo te anotan en un cuaderno", por lo que no queda constancia de la solicitud realizada.
Contó que oportunamente se entrevistaron con el secretario de Agua, Cloacas y Saneamiento Hídrico del municipio, Manuel Carracelas "y nos respondió que ellos no son responsables" de esa anómala situación, por lo que "me pregunto quién es responsable de solucionar este grave inconveniente", y "cuando reclamamos ante Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), nos dijeron que ellos tampoco eran responsables por los inconvenientes", pese a que el servicio de agua y cloacas sería responsabilidad de la citada empresa estatal.
Como si fuera "el juego del gran bonete, nadie se hace responsable de nada", acotó. La vecina añadió que también les dijeron que debían reclamar ante el área de Tierras y Viviendas, "pero ya no sabemos a dónde ir y en donde reclamar una solución a este grave problema que afrontamos con las cloacas, tapadas o rotas. Nadie da respuestas adecuadas", dijo Rodríguez.
La mujer puntualizó que en dicho complejo habitacional cercano al arroyo hay una planta depuradora de líquidos cloacales, "pero la misma no anda, no funciona. Tiempo atrás se llevaron los motores para arreglarlos y nunca más se supo. No volvieron a traerlos arreglados y parece que esos motores se esfumaron como por arte de magia...".
Según los vecinos del populoso barrio Novak "en los inodoros de nuestras casas ni siquiera podemos tirar agua" y "el agua servida invade todas las veredas", señalaron. "No nos escuchan", remataron.