Uno de estos casos fue detectado por última vez en la esquina de las calles Vicente López y Tucumán. Los habitantes de esa zona advirtieron como dos sujetos destaparon una cámara de inspección que estaba bajo tierra y conectaron las mangueras de descarga de las cisternas de un camión, mientras que otro vehículo de iguales características esperaba estacionado detrás.
"Destaparon una boca que estaba 10 centímetros bajo tierra y nadie sabía que estaba allí. Cuando vieron que les empezaron a sacar fotos, se fueron. Pero a la tarde volvieron", explicó Juan Carlos Escobar, quien aseguró que la empresa señalada pertenece a otro distrito.
El vecino, además, se comunicó con la Municipalidad para denunciar esta situación y le prometieron que iban a ir hasta la zona, pero ninguna autoridad apareció para controlar.
"Llame a la secretaría de Medio Ambiente de Quilmes y me dijeron que venían, hasta me dieron un número de reclamo. Los estuve esperando y nunca aparecieron. Tenemos miedo de que estén descargando alguna sustancia contaminante en nuestro barrio, necesitamos que inspeccionen", añadió Escobar.
De acuerdo al Artículo 11 del Reglamento de Regulación de Transporte de Líquidos Cloacales Domiciliarios de ACUMAR, "las empresas prestatarias del servicio están obligadas a disponer los líquidos cloacales extraídos en Plantas habilitadas para tal fin". Es sabido que las compañías de este rubro utilizan este tipo de maniobras para reducir gastos. En ese contexto, sospechan que estas maniobras se pueda estar repitiendo en otros sectores del distrito y también en la región.
Caños chicos
Para colmo de esta situación, los vecinos de Ezpeleta Oeste denunciaron que la Comuna quilmeña colocó cañerías chicas al instalar la red cloacal domiciliaria, motivo por el cual brota materia fecal a la calle por los desagües tal como sucede en la intersección de las calles Vicente López y Paraguay.