Paola sólo se separaba de su papá por algunas horas y en apenas siete días presenció "lo peor y más doloroso de mi vida". Pese a que rogó para que lo salven, pero sus súplicas fueron en vano. "El primer error fue que lo alojaron en una habitación en la que se encontraba un indigente enfermo de neumonía. Ese hombre finalmente se murió", detalló Borges, quien remarcó que "no se pueden mezclar en un mismo cuarto a pacientes de traumatología con los que tiene cuadros respiratorios graves". "Con el correr de los días -continuó la denunciante- mi papá empezó a desmejorar rápidamente y presentaba síntomas alarmantes. Sin embargo, los médicos apenas lo revisaban y me decían que no tenía nada, sin ningún tipo de diagnóstico".
Minutos finales