Durante los primeros días de su internación, Ramiro fue sometido a un encefalograma que arrojó una "pequeña actividad cerebral" y comprobó que una de sus arterias aún irriga sangre al cerebro. "Para los médicos es muy poca actividad. Si le hacen otro estudio y no ven una mejoría, lo van a desconectar", señaló el padre del niño y, luego, agregó: "Me dijeron que van a venir los del INCUCAI a concientizarme sobre la importancia de la donación de órganos. Pero yo no quiero, me niego a que le den el toque final a Ramiro".
Al pequeño le deberán realizar un nuevos estudios, cruciales para determinar sus posibilidades de recuperarse. "No quiero que me digan más que mi hijo puede salvar la vida de otros chicos. Quiero que le salven la vida a Ramiro", manifestó Hugo Castillo, quien hace 17 días viene durmiendo en la clínica y no se separa del pequeño. "Tengo fe, confío en Dios y le pido a todos que recen por mi hijo. Quiero lo mejor para él", aseveró.