24 de mayo 2011 - 00:00
Desfiguran a adolescente cuando viajaba en remís
Una adolescente de 17 años -oriunda de Florencio Varela- fue víctima de un salvaje hecho de violencia cuando el remís en el que viajaba fue atacado a piedrazos mientras circulaba por camino General Belgrano, a la altura del barrio Monseñor Novak, en Quilmes Oeste, siendo alcanzada por un cascote que rompió el vidrio e impactó en su cara, provocándole estallido ocular con pérdida de visión en un ojo, fractura de tabique nasal, rotura de tres piezas dentales y cortes profundos en la frente. A pesar de la gravedad del hecho, la víctima -Macarena Ríos Persegani- se encuentra estable y en proceso de recuperación, mientras que el entorno familiar de la chica todavía se mantiene en estado de shock y no encuentra explicaciones ante el brutal ataque. Según el relato de la madre de la joven, su hija había concurrido a un cumpleaños de 18 en un salón de fiestas ubicado sobre la Avenida Pasco, de la localidad de Quilmes Oeste. Cuando finalizó la fiesta, cerca de las seis de la mañana Macarena y una amiga tomaron un remís para volver a sus casas. En el camino de regreso, cuando el vehículo transitaba por camino General Belgrano, personas no identificadas arrojaron piedras al auto desde el complejo habitacional que se encuentra en el barrio Novak. Una de esas piedras rompió el vidrio trasero del acompañante donde iba sentada Macarena e impactó directamente en su rostro, ocasionándole graves heridas. Impresionado por el violento hecho, el remisero se dirigió hasta el Hospital Doctor Oller, de San Francisco Solano, en donde confirmaron que la joven -que en ningún momento perdió la conciencia- había sufrido un estallido ocular, fractura de tabique nasal, pérdida de tres dientes y distintos cortes en la frente y la ceja. Tras el diagnóstico, los médicos deciden trasladarla al Hospital Interzonal General de Agudos “Presidente Perón”, en Avellaneda, dónde fue asistida por los daños menores; y luego, fue derivada a la clínica Santa Lucía de Capital Federal para ser sometida a una complicada cirugía, en la cual los cirujanos lograron evitar el vaciamiento ocular pero no pudieron impedir que la adolescente pierda la visión.
Reclamos
Norma Persegani es la madre de Macarena y, además, es quien la acompaña de médico en médico para que su hija se reponga lo más rápidamente de las lesiones que le provocó un inexplicable y salvaje hecho, realizado por personas que no pudieron ser identificadas. Indignada y a la vez esperanzada de que su hija recupere la vista del ojo “por un milagro”, Norma se quejó de que “la policía no se acercó en ningún momento para tomar la denuncia por el ataque” y, además, manifestó que la guardia del Oller “atendió primero a una chica con problemas en un arito en la panza y a mi hija la hicieron esperar”. “Estuvimos una hora y media en hospital de Solano y no vino ningún policía. Me dijeron que el chofer de la remisería hizo la denuncia en la comisaría de La Cañada y ni siquiera nos han llamado, nada”, expresó. Finalmente, la mujer sostuvo que “ahora estoy dedicada completamente a la salud de mi hija, pero cuando tenga un poco más de tiempo voy a ir a realizar la denuncia yo al destacamento. Y me voy a asesorar con un abogado”, sentenció.