Confiado, Duarte abrió la puerta sin saber que iba a recibir la golpiza más brutal de toda su vida. El anciano recibió feroces puñetazos en su rostro por parte de los tres malvivientes, que le exigieron el dinero que su hija tenía guardado.
Antes de perder el conocimiento, el octogenario reveló dónde estaban escondidos más de 80 mil pesos, para que dejaran de pegarle. Finalmente, los delincuentes cargaron los billetes en una bolsa y emprendieron la huida, creyendo que el anciano estaba muerto.
Pero Duarte, quien yacía inconciente en medio de un gran charco de sangre, afortunadamente estaba con vida. Luego de unos minutos recobró el conocimiento, se arrastró hasta el portón de la calle y pidió ayuda. Rápidamente fue trasladado al Hospital Mi Pueblo, donde recibió las primeras curaciones, pero luego lo derivaron a una clínica por su obra social, donde quedó internado y se recupera de las lesiones.
El abuelo logró decir quiénes fueron los autores del hecho, que es investigado por efectivos de la Comisaría 1ª de Florencio Varela.