Pese a la inquietud vecinal y de miembros del cuerpo activo bomberil, la directiva de la institución no varió el rumbo seguido hasta allí. Por el contrario, destituyó al presidente, culpándolo de todas las anormalidades y endureció su posición. A ello se le sumó la renuncia de la secretaria general de la directiva de la entidad y de miembros de la Comisión Revisora de Cuentas.
Pero el verdadero disparador de la protesta fue la decisión de avalar que el Jefe iniciara diversos sumarios administrativos con pase a disponibilidad a varios bomberos por haber presentado una nota ante la Federación de Bomberos sin observar la respectiva vía jerárquica.
Tras varias horas, la protesta culminó cuando los cuestionados renunciaron a sus cargos y se designó, en forma momentánea, una “comisión normalizadora” a cargo de la entidad de los bomberos voluntarios de El Pato.