Tras la confusa muerte de un adolescente de 15 años a manos de un policía, vecinos del barrio Los Alamos tomaron violentamente el destacamento policial “Nueva Villa Argentina” y cometieron numerosos hechos de vandalismo; desde la rotura de vidrios, muebles y el incendio de un patrullero, hasta el robo de armas, municiones y chalecos anti balas.
Luego del homicidio del joven, que aún se procura esclarecer, un grupo de alrededor de 40 personas decidió atacar e ingresar por la fuerza en el establecimiento policial de Quilmes Oeste, acusando a un efectivo del asesinato, tras lo cual, enardecidos, destrozaron la dependencia que depende de la comisaría 3ra.
Pese a que se procura aclarar el hecho, en primera instancia fuentes policiales revelaron que la víctima se dedicaba a la modalidad delictiva denominada “motochorro”. Su deceso se produjo cuando éste, junto con un cómplice, se desplazaba por la avenida Centenario -en Ezpeleta- e intentaron robar a una pareja que se movilizaba en otra moto.
El hecho, según informaron voceros policiales, es que en esa moto quien la tripulaba era un policía fuera de servicio, que al verse amenazado por los ladrones a punta de pistola para que entregue el vehículo, extrajo su arma y mató a uno de ellos.
Al conocerse dicho episodio, luego se produjo la toma del destacamento de Villa Argentina por parte de los familiares y amigos de la víctima, ya que éstos aseguraron que el fallecido era un trabajador que murió por error a causa de una acción de “gatillo fácil”.