El Club Social y Deportivo Nápoli, próximo a convertirse por quinto año consecutivo en campeón de la Liga Municipal de Fútbol Infantil quilmeña, se encuentra atravesando un difícil momento debido al robo que sufrió esta semana en sus instalaciones, que le provocó la pérdida de todas las pelotas de fútbol, la indumentaria deportivas de los chicos, una máquina bordeadora de césped a explosión, trofeos y rollos de alambre. Jorge Di Niro es el presidente de la institución ubicada en Donato Alvarez y 870 bis, en el barrio Los Eucaliptos de San Francisco Solano y al respecto se mostró muy indignado por la situación: “Nos avisaron que estaban robando en el club y que rompieron una ventana y cuando llegué ya estaba la policía en el lugar pero no se pudo hacer nada. Estamos realmente afectados por esta situación porque todo lo que nos robaron es muy importante para el club”. Todo se logra a pulmón y mediante el esfuerzo de los padres que llevan adelante las actividades del club, sin embargo un ataque de esta índole los deja en estado de agonía, teniendo en cuenta que para juntar algunos pesos, la institución debe organizar rifas, bingos y todo aquello que genere algún ingreso. “El club está en un campo muy grande y siempre se roban lo que pueden, no podemos tener luces porque se las llevan, pusimos un alambrado usado que nos dieron y como estaba en buen estado, también se lo robaron, pero este ataque es mucho mayor porque ingresaron a las instalaciones”, sentenció Di Niro. “Cuando llegamos al lugar nos encontramos con que se llevaron las 20 pelotas de fútbol que utilizamos, una caja con la indumentaria deportiva de los chicos, una máquina bordeadora a explosión, trofeos y rollos de alambre. Todo eso nos llevó mucho tiempo para juntar el dinero para tenerlo, sólo las pelotas salen 65 pesos cada una y la bordeadora unos 1200”, enfatizó Di Niro. La desazón del presidente de la institución no se debe al robo en sí mismo, sino al ataque que afecta directamente a los chicos, quienes en muchos casos encuentran en el club, un lugar de contención que les brinda el alimento que no tienen en otro lugar. Hoy en día esta función social se ve seriamente afectada porque al no contar con los elementos para entrenar y competir, se ven obligados a redireccionar los pocos fondos que poseen.