02 de octubre 2011 - 23:07
Detuvieron a tres motochorros
EN CAMINO GENERAL BELGRANO, EN BERAZATEGUI
Luego de una intensa persecución, personal policial de la DDI de Quilmes detuvo a tres motochorros que circulaban en un vehículo robado, con la aparente intención de cometer un ilícito en el corredor comercial de Camino General Belgrano, en Berazategui, ya que uno de ellos tenía en su poder un arma de fuego.
El hecho ocurrió en la intersección de la Avenida 21 y Camino General Belgrano, donde los efectivos divisaron una moto sin patente con tres sujetos arriba. Ante la sospecha, los uniformados dieron la orden de detener el rodado, pero los individuos no acataron la indicación e iniciaron una rápida huida.
La policía persiguió en un patrullero a los motochorros a lo largo de varias cuadras, ya que éstos zigzagueaban y se metían por calles internas con el objetivo de despistar, pero finalmente lograron detenerlos en 21 y calle 105.
De esta manera, los agentes capturaron a dos individuos de 23 y 41 años, y a otro menor de 16. Al momento de la requisa, descubrieron que uno de los tres tenía un revolver marca “Galand” calibre 22, mientras que en la inspección a la moto se descubrió que la misma presentaba adulteraciones en las identificaciones.
Una de las hipótesis que manejan los investigadores, es que los detenidos querían cometer un robo en esa zona de Berazategui, lugar donde existe una amplio corredor comercial.

Agencia trucha
Efectivos policiales de la DDI de Quilmes, detuvieron a ochos personas que operaban desde una agencia de autos “trucha” de Bernal, que era utilizada a modo de pantalla para poner en circulación vehículos robados que tenían pedido de secuestro activo.
En la “agencia fantasma”, como la llamaron los investigadores, la policía secuestró ocho rodados de procedencia ilícita, que estaban mezclados con otros vehículos que no habían sido robado.
El operativo se llevó a cabo en la agencia de compraventa, ubicada en Avenida Los Quilmes. Se trata de un comercio que no tenía habilitación municipal y los investigadores creen que los autos legales se encontraban allí para simular un negocio legítimo. Durante el allanamiento, fueron demorados el propietario del lugar, de 43 años, y siete empleados entre los que se encontraba un menor de edad. Al inspeccionar la numeración de los motores, los uniformados descubrieron que gran parte de los autos tenían pedido de secuestro.