El candidato a Presidente de la Nación, Eduardo Duhalde, dijo que “cuando hablo de la necesidad de paz y orden me dicen que soy de derecha. Imbéciles -los calificó duramente- no saben que el pueblo está sediento de paz, que el pueblo quiere orden democrático”. Así lo manifestó en un acto desarrollado en el barrio Kennedy Sur, ubicado en 123 y 53, de Hudson, en Berazategui, junto a la diputada y candidata a gobernadora bonaerense, Graciela Camaño, y el postulante a intendente por esa ciudad, el sindicalista gastronómico, Argentino Geneiro. El ex mandatario estuvo flanqueado por los sindicalistas Luis Acuña (SOESGYPE) y Alberto García (Seguridad), el economista Martín Redrado, el ex ministro Carlos Brown y el dirigente Miguel Angel Toma. También se observó en el lugar la presencia del tradicional bombista peronista conocido como “El Tula”. El acto fue multitudinario, realizado en plena calle al aire libre y con una existencia aproximada de adherentes de casi 2500 personas. “Les prometí a los argentinos cambiar el modelo económico social que nos estaba llevando al desastre y solo seis meses necesité para ello cuando fui Presidente. Hoy les digo que en menos de un año vamos a terminar con la inseguridad si somos gobierno”, sostuvo Duhalde. El ex jefe del Estado exprés que “les digo que vuelvo a la política para levantar las banderas del peronismo de Juan Domingo Perón y Eva Perón”. Luego recordó que “en numerosas oportunidades he visitado Berazategui, donde durante mi gestión como gobernador hemos inaugurado el Hospital Evita Pueblo, el paso bajo nivel, varias escuelas y jardines de infantes”, entre otras obras. También elogió a la diputada Graciela Camaño, a la que calificó como la mejor legisladora del Congreso durante cuatro períodos. También indicó el ex presidente que seguirá un modelo similar al del brasileño Lula, a quien elogió, y afirmó que su gestión se basará en “paz y orden, el pueblo está sediento de paz y de un orden democrático”, añadiendo que orden no significa represión sino una reactivación y ordenamiento con justicia social. Asimismo, al criticar los índices de inflación, en implícita crítica al ministro Boudou, dijo que esos índices son los que castigan a los más humildes y esos dichos son “de ignorantes”.
Camaño, dura
Por su parte, Graciela Camaño le pegó duro al gobierno señalando que “no se puede seguir con la ilusión de creer que porque los gobernantes entregan computadoras estamos educando al pueblo, eso solo son compras que se hacen a precios que a veces exceden los valores normales y forman parte de los negocios de unos pocos. De nada nos sirve que la información esté en la computadora, la información debe estar en la cabeza de los argentinos para que sean verdaderamente libres”. También dijo que en el país “hay un crecimiento inédito”, pero “advertimos que ese crecimiento no se ve transmitido hacia la gente”. Se refirió a que era necesario “un corregimiento ideológico” y expresó que actualmente hay “sesenta mil millones de pesos volcados en subsidios corruptos” con más del 30% de la población marginada y otro 30% trabajando en negro. Camaño afirmó que “el tren está en las vías para lograr el crecimiento” y recordó que quien sacó al país de una seria crisis fue Eduardo Duhalde.