24 de abril 2017 - 00:00
El Cervecero retoma sus tareas en busca de soluciones y respuestas
La derrota ante Banfield, la séptima en fila, pegó fuerte en un plantel que no logra levantar tras la llegada del nuevo cuerpo técnico. Por si fuera poco, si Olimpo hoy logra superar a Patronato lo dejará dentro de la zona de descenso.
el cervecero retoma sus tareas en busca de soluciones y respuestas

Luego de haber sumado una nueva derrota en el campeonato, la séptima consecutiva y la segunda del ciclo de Cristian Díaz, el plantel profesional de Quilmes volverá a los entrenamientos en la mañana de hoy con la premisa de comenzar a preparar el próximo compromiso frente a Talleres de Córdoba, en el estadio Centenario.

Sin lugar a dudas, los ánimos no serán los mejores en el Decano. El equipo no muestra mejorías con el cambio de cuerpo técnico, el promedio de desploma y ya lo ubica entre los más comprometidos. Por si fuera poco, si Olimpo hoy se impone ante Patronato, en Paraná, saldrá de la zona roja del descenso y lo enviará a esa incómoda posición de manera automática.

Las aspiraciones de Díaz y su grupo de colaboradores choca con la urgencia de sumar de a tres lo más rápido posible. El cambio de esquema ofrece un poco de mayor agresividad en el ataque, pero deja demasiado vulnerable al equipo de mitad de cancha hacia atrás.

Pensando el choque con los cordobeses, el Cervecero se sabe que no podrá repetir los mismos nombres que en Peña y Arenales, dado que ante Banfield vieron la roja Gabriel Ramírez y Matías Escobar. Así, el entrenador tendrá una ardua tarea para rearmar un mediocampo que encuentra en Adrián Calello, por nivel y voz de mando, la única fija en ese sector.

El análisis del técnico post derrota

“Los primeros 20 minutos fueron de ida y vuelta, estábamos haciendo lo que habíamos planteado, con algunas situaciones ofensivas. Tuvimos una situación que fue penal y en contrapartida la de Banfield desde el campo de juego me pareció que no fue penal, pero no tengo la certeza”, analizó Díaz sobre el traspié con el Taladro.

Del mismo modo, el entrenador reconoció que la expulsión de Ramírez fue acertada y a pesar de los dos hombres de menos con los que terminaron, afirmó que la actuación del árbitro no tuvo incidencia en el partido.

“La imagen no es la que queremos, desde lo futbolístico tenemos que mejorar, haremos mucho hincapié en lo emocional también. No me parece que haya futbolistas en Quilmes que no estén dejando todo, que se borren”, recalcó sobre la entrega de sus dirigidos.

Por último, el entrenador del Decano explicó que al equipo le está costando demasiado salir de este momento y que en gran parte se debe a que el plantel está formado por jugadores de corta edad y con poco recorrido en Primera División. En este sentido recalcó: “Les está costando mucho, por ahí la situación les está pesando y no pueden jugar al cien por ciento, liberados”.

Trabajar en lo anímico

Inmerso en un momento complejo, no caben dudas de que la principal tarea del cuerpo técnico estará apuntada en la parte psicológica del equipo.

El tobogán no para, la experiencia es poca y al certamen todavía le resta tela por corta.

Con 30 puntos por jugar, y un fixture que no tiene por delante equipos grandes, pero si algunos sentados a la mesa de la permanencia (San Martín de San Juan, Vélez, Rafaela y Arsenal), más los dos clásicos ante Defensa y Justicia, la historia todavía depende del propio Cervecero.