16 de diciembre 2010 - 00:00
El cierre de año para el Cervecero fue muy motivador
El Cervecero se hizo fuerte como local.
Quilmes cerró el 2010 de la mejor manera, y el sprint final del equipo de Leonardo Madelón hace crecer las ilusiones para el torneo Clausura; porque hasta hace no mucho tiempo, el Cervecero estaba prácticamente “muerto” tanto en lo futbolístico como en lo matemático, pero desde la llegada del entrenador, el equipo levantó la cabeza, aprendió a ganar, y con las dos victorias consecutivas en el cierre del Apertura -con San Lorenzo y Olimpo- terminó con 19 puntos y salió del fondo de los promedios (superó al conjunto bahiense). Terminar el año con este colchón de puntos, no es poca cosa para este Quilmes. Solo hay que recordar las 13 fechas que estuvo sin ganar con Hugo Tocalli a la cabeza para que estas palabras tengan aún más valor. Cuando asumió Leo Madelón, el equipo estaba desalmado y el fracaso era tan rotundo que pensar en el descenso directo era una realidad, dura, pero realidad al fin. Pero el técnico hizo un “lavado de cabezas”, contagió su entusiasmo y confianza al plantel y después de los primeros tropiezos -Banfield y Gimnasia-, el Cervecero reaccionó, empezó a sumar y dio vuelta la taba. Y Quilmes se fue de vacaciones con dos victorias importantísimas sobre el lomo. Después de la caída en la Bombonera, el equipo se repuso con un triunfazo ante San Lorenzo -el único grande al que le pudo ganar- y cerró el 2010 con un triunfo trascendental en Bahía Blanca frente a uno de sus rivales directos en la lucha por la permanencia de categoría, Olimpo. Con estos seis puntos de “oro”, el Cervecero superó al conjunto bahiense en la tabla del descenso y terminó con 1 de promedio. Ojo, los 19 puntos no permiten relajarse, porque a la hora de los números no es gran cosa; pero por cómo se dieron las cosas en el Apertura, para Quilmes son muy importantes; por eso después de atravesar la tormenta, el Cervecero podrá tener una vacaciones más tranquilas (el plantel de Quilmes pegará la vuelta el 5 de enero). Con la victoria en Bahía Blanca, Quilmes volvió a ganar como visitante luego de casi nueve meses, y 12 partidos oficiales (8 empates y 4 derrotas). El último triunfo había sido el 25 de marzo de 2010, frente a Instituto de Córdoba por 1 a 0 con el gol de Facundo Sava, en la 29na. fecha de la Primera B Nacional.
Desprolijidades
El cierre del torneo dejó algunas desprolijidades en Quilmes. El defensor Damián Leyes, quien estaba en los planes de Leonardo Madelón para ocupar un lugar en el banco en la visita a Olimpo, manifestó estar lesionado en los días previos y frente a este panorama, el técnico del Cervecero tuvo que convocar a Facundo Gómez. Hasta ahí todo bárbaro; pero lo “paradójico” es que el ex jugador de Tigre arrancó sus vacaciones la misma noche del partido, con un viaje que tenía programado a México junto a su novia. Seguramente los directivos del club estarán al tanto de este hecho, que lógicamente no puede ocurrir; aunque es casi un hecho que Leyes no seguirá en la institución. Este no fue el único episodio que causó sorpresa. Por su parte, el marcador centra Leandro Gioda -”la gran apuesta” que hicieron los directivos, que venía lesionado, se habría sometido a una operación de la otra rodilla en un reconocido sanatorio de Capital Federal, pero lo hizo sin permiso previo de la institución, y al parecer hasta sufrió una infección en la zona. ¿Qué debe hacer el club ante esta irresponsabilidad de unos de los jugadores más cotizados del plantel?.