El Dakar Argentina Chile 2011 sumó un nuevo representante de la región ya que a la participación con los quadris de Luciano Gagliardi y Nicolás Mangiantini, estará en las motos, Marcelo Santos, como piloto del equipo de Javier Pizzolito Honda Racing, que trabajó muy duro en el Rally Cross Country y que cerró un año brillante con la consagración del piloto de Pinamar como campeón de la categoría. Santos, de 39 años, se embarcó en este sueño a principios de marzo de este año, cuando decidió correr el Dakar y aplicar toda su experiencia como piloto sobre dos ruedas. Preparó junto a Pizzolito una Honda CRF 450 X, con la que habitualmente corre el rally cross country, y decidió que ésa será la moto que lo guiará en una de las pruebas internacionales más exigentes. Santos proviene de una familia fierrera, ya que su padre, José María es dueño junto a su otro hijo Alejandro, otrora campeón Bonaerense de Motocross, de una concesionaria de autos en Quilmes, y recientemente participó del Gran Premio Histórico de Autos Clásicos con excelentes resultados. Marcelo comenzó su carrera en las motos en 1991 en una visita a Tierra del Fuego y nunca fue campeón en la historia de los Bonaerenses, pero no bajó los brazos, siguió y este año debutó en el Argentino de Cross Country. En diálogo con este medio, Santos habló de su preparación para el Rally Dakar 2011 y señaló: “La posibilidad surgió por un gusto mío por las motos y gracias al apoyo de Honda y de Javier Pizzolito puedo hacer este sueño realidad. La preparación de la moto la hacen Mariano y Ezequiel Casaroli. Confío en ellos al ciento por ciento. Adaptaremos las suspensiones, ya que la moto pasará de tener un peso de 100 kilos a 150, entre otras consideraciones. Otro tema fundamental es el tema físico, porque estoy poniéndome a punto para una exigencia muy grane, el Dakar requiere de gran resistencia para no cansarse ni acalambrarse, además de saber administrar el tiempo. Mi objetivo es lograr el mejor estado físico para llegar bien y poder dar la vuelta al Dakar. Por suerte el rally cross country y su exigencia me ayudó muchísimo para entrenar y lo importante será no lastimarse. Aprendí mucho el tema de la navegación, a saber valorar lo mínimo y no cometer errores, y muchas de las cosas me las enseñó Pizzolito, una persona muy macanuda que me supo asesorar y guiar, no deja nada librado al azar, por eso salió campeón”.
Acompañamiento
Respecto de la repercusión que tuvo en su familia, la noticia de su participación en el Dakar, Santos sostuvo: “ Mi familia y mis hijos me apoyaron siempre porque saben que el motociclismo es mi pasión. Mi papá y mi hermano me seguirán de cerca con una camioneta que irá junto al equipo de Javier Pizzolito por si necesito algo en los parajes, aunque el contacto será el mínimo porque la organización no lo permite”. Santos combina sus días de piloto profesional de Motos con su actividad en el concesionario, y también es contador público nacional pero nunca ejerció. “Estoy resignando un poco el trabajo y la familia por la preparación para el Dakar, que es nuestro gran sueño, y además lo bueno es que si uno trabaja y se hace el tiempo con ganas, todo se puede hacer, sólo es cuestión de hacer lo que a uno le gusta y tener el apoyo de la familia”, subrayó Santos, quien será el único quilmeño en la categoría Motos.