Fue uno de esos partidos, en los que las distintas circunstancias que se presentan durante su desarrollo, permiten sacar conclusiones, opuestas entre sí. Un empate que bien puede considerarse como un resultado positivo o que se dejaron dos puntos en el camino. Así quedó Argentino de Quilmes, luego del 1 a 1 ante Claypole.
De todas maneras, sin tiempos para lamentos, ni demasiadas evaluaciones, el plantel del Mate ya piensa en su compromiso de mañana por la Copa Argentina, donde debe visitar a Victoriano Arenas. Un torneo largo y exigente, pero que de ir avanzando, redundará en motivación extra e ingresos económicos. En la barranca quilmeña se piensa en afrontar con “lo mejor que tenemos” y esperan superar esta primera instancia, para luego medirse con Acassuso, que milita en la Primera B.
La igualdad del domingo pasado dejó un sabor agridulce. Tras un buen primer tiempo, en el que se puso en ventaja, Argentino no pudo sostener el nivel en el complemento y lo terminó aguantando, después de la expulsión de Iván Islas. En definitiva, algunos lo lamentaron y otros lo celebraron. “No perder siempre es importante”, destacó el técnico Fernando Rizzo, quien agregó que “en un campo de juego donde es casi imposible jugar, la pelota parada era clave. Así como lo supimos aprovechar, también lo sufrimos en una segunda jugada”.
Con vistas a esta “semana corta”, el entrenador dijo que “vamos a evaluar a todos los jugadores y decidir quienes van a enfrentar a Arenas. Es difícil afrontar tres compromisos en una semana, sobre todo en esta categoría, pero no deja de ser algo excepcional”. No obstante, para el choque contra Central Ballester en Alsina y Cevallos habría más días de descanso, ya que no se disputará el fin de semana, sino recién el lunes a las 15.30.