El complemento fue un calco que el primer segmento, aunque el equipo de la región mostró más ambición. Milla, faro en el área, entró más en circuito que proponía Rarte, mientras las chances se acumulaban gracias a los disparos de larga distancia. En paralelo, las opciones esporádicas del rojo y negro fueron bien contenidas por el arquero Arias, seguro bajo los tres palos.
Defensa, conocedor del quedo adversario, fue y buscó. Creció en el terreno y propició los festejos. A falta de siete minutos para el cierre, la lucidez de García Guerreño decantó en la mínima diferencia, algo que se aumentó en la última jugada de la mano de el artillero Milla. Desde la primera a la segunda firma, el desconcierto visitante, fue vital.
El Halcón ganó, está tranquilo y quiere levantar un vuelo mucho más prometedor.