La respuesta del club oriundo de Florencio Varela correspondió a Rafael Delgado, que armó una maniobra positiva por la banda y, tras una combinación con Nicolás Stefanelli, disparó desde fuera del área y encontró a Mariano Andújar bien parado. Un rato después fue el propio Chicho el que avanzó y tuvo su oportunidad, pero no pudo convertir.
Vértigo
El complemento cambió drásticamente la intensidad. El vértigo fue una constante y se estableció de entrada con anotaciones. Quien abrió la cuenta fue Viatri, que rompió la red desde el punto del penal, derivado de una mano de Bareiro en el área.
Al instante llegó la respuesta de Defensa. Se dio gracias a un juego colectivo preciso que arribó a línea de gol pero que costó concretar por una serie de rebotes. Finalmente el balón lo tomó Miranda y, con un remate fuerte emparejó las acciones.
¿Quedó allí la historia? No. Al promediar el segmento el Halcón entendió que podía lastimar más a un Estudiantes que se sumergía en sus problemas, con un fútbol anodino.
Y así fue como halló la fórmula para ponerse en ventaja: centro y cabezazo del mismo Bareiro que se redimió del error inicial.
Desde allí aguantó el impulso del Pincha para ir en busca de la paridad. Y por eso se llevó un triunfo vital que le permite llegar al receso con felicidad, a la espera de un verano en el que intentará armarse para pelear arriba en el campeonato. Ahora, pues, será el turno de descansar.