¿Más? El propio Yacob se vio solo con el balón luego de un rebote y su remate pegó en el guardavalla, ya vencido, de espaldas.
Ante ese panorama, la impericia de los conducidos por Darío Franco, no hubo caso para quebrar el cero y así se fueron al descanso.
Sin cambios
El panorama en el complemento fue similar. Con Defensa envalentonado pero impreciso, el segundo tiempo contó con oportunidades para no irse en cero. En sintonía, el local creció y dejó atrás un rendimiento flojo, expuesto en su ausencia de actividad en ataque.
Pero no se pudo convertir. Ambos buscaron, intentaron y crearon. Sin embargo, fue imposible. El duelo iba decantando en el típico mote del que mete el gol gana. Y así parecía ser. Pero ninguno de los dos lo logró y los equipos se conformaron con un empate que calificó al partido.
Defensa, al menos, arribó a unas 20 unidades que decoran su primera travesía por la máxima categoría del fútbol argentino. Ahora, a descansar para lo que viene.