No obstante, la comisión estimó como lugar adecuado la estancia de Iraola, de Ensenada, y a su vez, luego, el doctor Dardo Rocha, entonces gobernador bonaerense, fundó la ciudad de las diagonales.
Como dato anecdótico, se mencionó que el propio Dardo Rocha, durante sus viajes en carruaje desde Buenos Aires hasta La Plata, solía almorzar en la posta de don Angel Díaz, ubicada en Berazategui, donde su esposa, Fortunata Tirao de Díaz, preparaba comidas criollas y en especial, exquisitas empanadas.