El cambio de timón para intentar dar el golpe en el tramo final del campeonato y quedarse con el ascenso directo no surtió un efecto inmediato o bien, dejó pasar una de las pocas chances que le quedan para alcanzar la meta de superar a Fénix (juega hoy y de ganar sacará seis puntos de distancia, con 15 en juego) en la tabla.
En el debut de Guillermo Szeszurak como técnico, Argentino de Quilmes no pasó del empate en cero, al presentarse de visitante ante Juventud Unida. Estuvo más cerca de ganarlo, convirtió un gol en el final y le fue anulado en una polémica decisión del árbitro Gonzalo Filomeno, pero lo fundamental es que no se notó una modificación sustancial desde lo futbolístico.
En el mediodía del domingo pasado, el Mate produjo otra actuación poco convincente ante un rival que sólo ofreció pelea en el mediocampo, disputar la tenencia de la pelota en todos los sectores de la cancha y un arquero que respondió en las pocas veces que fue llamado a intervenir. El empate, de esos que no suman, se ajustó a lo poco que entregaron ambos equipos, aunque el lamento haya viajado a la barranca quilmeña.