Si la lucha era pareja, ahora parece ser palmo a palmo. Argentino de Quilmes cumplió ayer con sus deberes, ganó por la mínima diferencia en la Barranca ante Ituzaingó y aprovechó el traspié que a la misma hora sufrió Fénix, pues no pudo pasar del empate en cero frente a Deportivo Riestra. De esa manera, con los resultados expuestos, son dos los líderes del campeonato de la Primera D. Es que el Mate alcanzó la línea del Cuervo en 49 puntos y se alejan de sus inmediatos perseguidores -están a diez de diferencia de San Martín de Burzaco y el propio Riestra-.
Los dirigidos por Fernando Rizzo tuvieron que trajinar la cancha y transpirar la camiseta más de la cuenta. Recién a falta de cinco minutos para el cierre del partido José Ledesma estampó el resultado definitivo con el que su equipo se erigió con un triunfo que le permitió abrirse camino hacia la punta del torneo.
Con poco juego y muchas complicaciones para manejar la pelota con inteligencia, al Mate le faltó la precisión que había sabido imponer en las fechas anteriores. Sin embargo, el rival de enfrente tampoco se destacó por la generación de fútbol. Trabado, con demasiada lucha en el mediocampo. Esas fueron las bases con las que se construyó el encuentro. Pero Argentino creció con el correr del reloj a partir de la necesidad. Estaba obligado a ganar y esperar una ayuda de Riestra. Y mientras en la otra cancha no llegaban noticias y el resultado estaba estancado, en la Barranca los nervios consumían las energías.