Con una pelota quieta defectuosa tras un centro de Oscar Espínola que corrigió Gastón Gauna con un cabezazo, Valenti aprovechó por el segundo palo para explotar las gargantas del pueblo criollo.
De casualidad, sin merecerlo, el buscapié sirvió para sacarle la modorra a un partido en el que el dueño de casa no ofrecía demasiado y la visita no encontraba el rumbo correcto.
Sin embargo, tras el gol, Cambaceres cambió el chip y fue en busca del empate. Con limitaciones es cierto, comenzó a manejar los destinos de un partido que le daría premio a los 43 minutos y ya con el Mate en inferioridad numérica por las expulsiones de Aníbal Leguizamón -tras una pifia y de manera absurda pateó a Nahuel Benamente- y Gustavo Escobar -entrada de amonestación a Rosa Zacarías que tras el reclamo de los rivales cambió la decisión arbitral-.
Fue Benamente de chilena el encargado casi de apagar las ilusiones del Mate de jugar el reducido y si bien los últimos instantes ofrecieron un golpe por golpe, ni la suerte, ni la puntería estuvieron del lado de los de Gabriel Manzini.