01 de julio 2012 - 19:38
El Mate no tuvo respuestas y se quedó sin el ascenso
Argentino de Quilmes perdió 3-1 la revancha de la Promoción ante Lujánla  y no supo defender el 1 a 0 conseguido en la Barranca. Ya son 6 años en la D.
el mate no tuvo respuestas y se quedo sin el ascenso
Las imágenes del final son elocuentes. Desnudan la desazón de los jugadores y decenas de kilómetros traducen la enorme decepción del pueblo Mate. Toda la ilusión del ascenso se derrumbó en 45 minutos o menos aún, en los que el equipo dudó, falló y lo pagó con una durísima derrota. No pasó por la entrega, ni por un esquema timorato, sino por un rival que sacó provecho de ciertas distracciones e hizo impotente el esfuerzo posterior para dar vuelta la historia.

Ramón Borda derrumbado en el campo de juego; Guillermo Rodríguez parado en el círculo central y a puro llanto; Marcos Soza y otros prepeando al goleador lujanero Federico Díaz por alguna palabrita de más y el técnico Guillermo Szeszurak reingresando a la cancha (fue expulsado por un enérgico reclamo al árbitro Rey Hilfer) para intentar consolar a sus dirigidos. Del otro lado del alambrado, los futbolistas que no fueron convocados, los periodistas partidarios, los allegados y los directivos, con el presidente Daniel Zisuela a la cabeza, también dan cuenta del dolor, entre abrazos que esconden las lágrimas.

El 1 a 0 de la ida en la Barranca había quedado corto, al margen de valorar el triunfo que le otorgaba el salir a disputar la revancha con el plus de la ventaja del empate. Los mismos 11 que encendieron la esperanza de la vuelta a la Primera C, un partido que se demoró 24 horas por cuestiones de seguridad y a "jugarse la vida" por el objetivo compartido por todos. Con el 1-3 en contra, el reduccionismo indica que no pudo ser y que la tristeza es tan profunda, como el fracaso.

Esa pelota parada y la desconcentración para que cabecearan entrando por el segundo palo significó el principio del fin para Argentino. Hasta allí, menos de un cuarto de hora de juego, la cosa pasaba por el tamiz de la fricción, de la disputa, pero, se sabe, el poder "desatar" un encuentro de pronóstico cerrado abre mejores perspectivas para el que lo logra. Ese fue Luján, que con la ventaja se adueñó del trámite, erigiéndose en dominador y justificar la diferencia con dos estocadas a fondo, de definiciones con espacios y cruzadas al quedar frente al arquero Claudio Paz.

Antes del cierre del primer tiempo, el "Bufalo" Szeszurak empezó a tirar todo en cancha para ir por la heroíca, adentro Sebastián Benítez por Leonel Rojas y a pararse con 3 en el fondo. Después más cambios ofensivos, para empujar al local contra su área, sin demasiada claridad, pero con vergüenza deportiva, con huevos y corazón. Entre el reloj que corría y el repliegue del adversario, la búsqueda del Mate resultó estéril. Así, el sueño del ascenso, por el momento, quedó demorado un año más.