En esa etapa inicial contó con dos claras y ambas generadas por Gustavo Fernández, quien primero probó de media distancia y la pelota se fue cerca del palo, mientras que luego, ya sobre el cierre, metió un buen cabezazo que obligó a Adrián Leguizamón a volar para evitar la caída de su valla.
Tan malo fue lo del Mate, que tuvo que esperar hasta los 45 para asustar a César Monasterio, un espectador de lujo en la tarde. Tras una corrida de Lionel Spínola y un posterior centro bajo, Pérez alcanzó a despejar justo a tiempo cuando arremetía Sergio Marclay.
En el complemento nada cambió. Argentino de Quilmes lo jugó de la misma manera y el trámite se tornó un monólogo del conjunto local, que de arranque avisó con Sebastián Pérez, quien le metió la cabeza a un balón parado y la redonda se perdió afuera por poco.
Hasta que a los 35 llegó la única emoción. El ingresado Mallemaci se mandó una linda jugada individual y, cuando enfrentó a Leguizamón, se topó con la pierna del arquero y cayó dentro del área. Sebastián Bresba señaló la pena máxima y Fernández, con un fuerte remate elevado, anotó el 1 a 0 y derrumbó las pocas ilusiones que le quedaban al Mate de meterse en el Reducido.