20 de diciembre 2010 - 00:00
El Mate se fue al receso en pleno ascenso
Con su cuarta victoria al hilo, entró en vacaciones con la un lugar para el octogonal de la D
Argentino se fue tranquilo al descansoCuarta victoria consecutiva, tercer partido con la valla invicta, ascenso hasta el 9no. puesto de la tabla de posiciones ese que otorga el último cupo para el octogonal y fundamentalmente, la confirmación de un rumbo futbolístico que permite alimentar la esperanza de un cambio sustancial para la segunda parte de la temporada. Con estos elementos, Argentino de Quilmes cerró el año y pese a los contratiempos que atravesó, todavía sostiene el sueño de mejorar y dar pelea. En su última presentación, el “mate” derrotó con lo justo y por la mínima diferencia a un entusiasta Sportivo Barracas, en un partido que nunca le quedó cómodo, pero que siempre lo encaró con una actitud ganadora. Las dos expulsiones que sufrió (Matías Gutiérrez por doble amonestación en el primer tiempo y Hernán Centurión en el complemento por agresión mutua con un defensor rival que también vio la roja) condicionaron su rendimiento y en el final, terminó aferrándose al resultado. Además, el estado del campo de Acassuso -donde hizo las veces de local, el elenco que dejó la ciudad bonaerense de Bolívar- resultó otro condimento extra para que el juego se hiciera deslucido. No obstante, los dirigidos por Fernando Rizzo mostraron seguridad en las intervenciones de su arquero Pablo Nieva (no le hicieron goles en los últimos tres partidos) y en su defensa, que arrancó con tres, aunque luego se refugió con más hombres en el fondo. Además, los del medio se pusieron el overol, ante la imposibilidad de asociarse y arriba, Centurión aprovechó una y Vivanco desperdició otras.
Final y comienzo
Desde la goleada al Deportivo Paraguayo que quebró la mala racha, Argentino hilvanó tres victorias más y siempre por la mínima diferencia, ante Claypole, el líder Dock Sud y Sportivo Barracas. En una clara demostración que los cambios experimentados sobre la marcha por el cuerpo técnico, le otorgaron al equipo cierta seguridad en el aspecto defensiva y su cuota pendiente reside en la generación de las situaciones de gol para poder definir los partidos. Sin dudas, el prescindir de futbolistas que eran titulares en la etapa en la que no se encontraba el rumbo (por ejemplo, Matías Bravo, Diego Dell’Orto, Marcos Soza y Facundo Ledesma) y apostar a los chicos de las divisiones inferiores fue una apuesta de riesgo. De todas maneras, la incorporación de los cuatro refuerzos (Leiva, Guillermo Rodríguez, Ricci y Leonel Rojas) que llegaron “directamente para jugar”, contribuyó para reafirmar ese camino. Al mismo tiempo, la seguidilla de triunfos consolidaron a un grupo que venía golpeado y por ende, falto de confianza. La algarabía demostrada en el final del partido del sábado pasado es un indicativo de “un cambio positivo”, aunque deberá fortalecerse en la reanudación del torneo, previa pretemporada, que se iniciará el 6 de enero y se desarrollará en la barranca quilmeña, con jornadas en doble turno y lejos de los viajes que se hicieron en los años anteriores. Cristian Tello, uno de los que “sobrevivió” al recambio, señaló que “por suerte, pudimos terminar de la mejor manera y ojalá sigamos con esta rachita. Ahora, tenemos un par de semanas para descansar y después habrá que prepararse de la mejor manera. Hay que recuperar el terreno perdido y hay confianza en seguir subiendo en la tabla, para clasificar lo más arriba posible”. Con la obtención de los últimos 12 puntos en disputa, Argentino trepó a los 26 y comparte la 9na. ubicación de las posiciones con Atlético Ituzaingó, al que supera en la diferencia de gol. En tal sentido, hasta el momento, obtendría el último cupo al octogonal y empezaría a cumplir con el primer objetivo fijado por Fernando Rizzo cuando se hizo cargo del plantel, el de “meternos en el reducido y después consolidarnos entre los que clasifiquen, para tener una chance cierta de pelear por algo”.