En un partido donde el que cometía el error lo pagaba caro, Argentino de Quilmes agarró a contramano a Laferrere y luego de una gran combinación ofensiva Sergio Valenti, el hombre gol del Mate, volvió a gritar fuerte para poner al equipo criollo entre los cuatro primeros de la C.
Ganar 1 a 0 con gol de Valenti, la más sana costumbre la para los dirigidos por Juan José Acuña. Y ayer no fue la excepción.
En un primer tiempo de ataques constantes y pelotas rápidas a causa de las constantes lluvias, El Mate fue siempre más. Lo fue en los pies de Adrián Leguizamón, que aprovechó su altura para repeler todo lo que venía por aire y para despejar sin temor ni duda todo lo que venía por abajo.
Todas las asociaciones vinieron desde la mitad de la cancha hacia adelante, donde Argentino fue mucho más que Laferrere, que tuvo en Gustavo Fernández a su único hacedor de juego.
El gol, una tradición del autor, llegó casi abajo del arco, en el primer tiempo, y sirvió para justificar una supremacía que se extendió hasta el final del partido.