13 de abril 2013 - 15:44
El miedo se apoderó de los comerciantes de Solano
Ahora fue el turno de un conocido negocio de electrodomésticos, pero la modalidad se repite en la Avenida 844. Rompen las persianas e inutilizan los sistemas de alarma con métodos caseros.
el miedo se apodero de los comerciantes de solano
Los comerciantes de la avenida 844 de San Francisco Solano trabajan con miedo y no es para menos, ya que en las últimas semanas se registraron numerosos robos perpetrados por un grupo comando conocido como "La banda de la amoladora", cuyos integrantes emplean herramientas de gran porte para romper las persianas y, además, utilizan bloqueadores caseros para inutilizar los sistemas de alarma.

Con este modus operandi se calcula que ya han robado mercadería en la zona por casi medio millón de pesos en lo que va de 2013. La última víctima de esta organización criminal fue la reconocida casa de electrodomésticos y artículos para el hogar "Roel", que está ubicada al 2400 de esa importante arteria comercial, a pocas cuadras de la Comisaría 4ta. de Quilmes.

Según informaron, los delincuentes ingresaron al hall del negocio, sector en el que hay peceras con mercadería en exhibición. En diálogo con el Quilmeño, el dueño de Roel -Luis Emilio Elorriaga- reveló que se llevaron notebooks, cámaras fotográficas, tablets, filmadoras y otros artefactos electrónicos por un valor de 75 mil pesos aproximadamente.

"Con una amoladora rompieron la persiana y entraron. Como me taparon los sensores de presencia no sonó la alarma. El robo tuvo que haber sido entre las 4 y las 6 de la mañana, porque a las 3 cierra el Bingo. No entiendo como nadie los vio actuar", afirmó Elorriaga, quien nació en Solano y es propietario de un negocio con más de 50 años de antigüedad en la zona.

Asimismo, el comerciante expresó que "se debería reforzar la seguridad en toda la Avenida". "Tenemos un policía por cuadra, pero evidentemente no alcanza", señaló y -luego- agregó: "Acá en Solano hacen falta cinco comisarías para combatir la inseguridad".

 

A toda hora

No sólo se repiten los robos de noche, sino que también se multiplican los asaltos durante el horario comercial.

El local de la reconocida marca de indumentaria "Cultura" sufrió siete robos en el último año, mientras que la Optica Fernández recibió en cinco oportunidades la ingrata visita de delincuentes.

Estos hechos ponen en evidencia que la zona carece de vigilancia y se transformó en tierra de nadie.