16 de septiembre 2015 - 19:52
El Mitre, un club que le ganó al olvido
Reconocido por sus grandes bailes de carnaval, por donde pasaron artistas de la talla de Sandro y Palito Ortega, el club supo sobrevivir tras una década de inactividad y hoy goza de buena salud y promete seguir creciendo.
el mitre, un club que le gano al olvido
Nació en el año 1935. El 29 de mayo para ser más precisos, y desde entonces se erigió como un faro para la comunidad de Quilmes que aún hoy, recuerda sus grandes bailes y carnavales por donde pasaron artistas de la talla de Sandro o Ramón Palito Ortega. El club era el barrio y el barrio era el club por aquel entonces.

Pero no todo fue bonanza. La falta de una comisión directiva que le prestara la atención necesaria devino en un cierre de puertas durante una década. Situación que incluso lo llevo casi hasta el borde de su desaparición total, sino fuese por un grupo de entusiastas que anoticiados sobre la posible venta de los terrenos para su explotación inmobiliaria, rompieron los candados de la inacción y pusieron manos a la obra en la reapertura del espacio.

"Desapareció la comisión directiva, desapareció todo el mundo, se escucha un rumor en el barrio que decía que se iba a vender, y los nenes que venían a jugar al club cuando eran chicos, hoy ya todos hombres, toman la decisión de volver a abrirlo, haciendo cargo de todo".

El certero resumen de la puesta en marcha corresponde a Ivana Zumbo, actual Tesorera del Club Social y Deportivo Mitre que recibió a El Quilmeño para contarnos su historia.

"Me acuerdo la primer vez que entré. Estaba todo vacío, las paredes deterioradas, la cancha de fútbol destruida. Abandonado completamente y sin haber pagado impuestos durante todo el tiempo que estuvo cerrado. El primer paso fue armar una nueva Comisión Directiva y poner las deudas al día", explica Zumbo.

Si algo hay que destacar del Mitres es la tenacidad de sus dirigentes para construir día a día su historia. La inventiva como barco insignia a la hora de generar recursos para poder mejorar paulatinamente las instalaciones del edificio.

Uno de los principales puntales que tiene el club es la reconocida Murga 5 Pal Peso. De estilo uruguaya, nació a fines del año 2011 y su constante crecimiento cimienta las bases de las diferentes actividades que se realizan dentro de la entidad.

Todos los sábados, las tardes del club rebalsan de alegría, risas y sonidos que fluyen desde el corazón y buscan de expresar sentimientos, estados de ánimos y sobre todo reflejar la realidad de una tradicional manera rioplatense.

Por si fuera poco, como representantes de la institución, si hay alguna llamada por la zona, no dudan en maquillarse, vestirse y salir al ruedo para mostrar lo que mejor saben hacer: regalar alegría.


Resurgió


Mientras la entrevista continúa, a un costado comienza a prepararse una de las clases más concurridas que tiene hoy por hoy el Mitre: Zumba.

Esta disciplina fitness está de moda entre todos aquellos que buscan una figura saludable y también aporta su granito de arena en la concurrencia de personas a la entidad.
Entre las presentes, aparecen Nancy y Claudia Cutaia, nietas de Angel Cutaia, el fundador del club.

"Yo vivía acá. Era un evento tras otro recuerdo por aquel entonces. En los tiempos previos al cierre fue cambiando el ambiente, hasta que hubo un día en el que ya nadie se hacía cargo de nada y terminaron cerrando. La llegada de los chicos y su reapertura fue un cambio profundo", cuenta Nancy.

Por su parte, Claudia agregó: "El club fue perdiendo actividades para los más chicos. Todo quedaba resumido a lo que se hacia para el Día del Niño nada más. Después, instalaron unas mesas de pool y villar y ahí cambió rotundamente la clase de personas que frecuentaban el lugar".

Mirando a la distancia, ambas coinciden que la reapertura y el interés de los actuales dirigentes, entre ellos Ivana, fue una de las mejores cosas que le pasó al Mitre.


Actividades


Con el lugar en condiciones mínimas para albergar gente, se abrió una búsqueda de profesores con el objetivo de ir desarrollando diversas actividades y disciplinas que atraigan nuevamente a los vecinos al club.

"Lo primero que logramos armar fue la escuelita de fútbol. Ya pasaron cuatro años desde que empezó y es maravilloso el trabajo que hace el profesor Cristian Esteller, porque los nenes vienen a compartir. Aprende la técnica del fútbol, pero se aborda desde un rol más pedagógico que apunta a que aprendan la importancia del compañero, el respeto por el otro, entre otras cosas", detalló Zumbo.

Del mismo modo, la Tesorera remarcó la importancia que haber podido abrir un gimnasio de musculación ya que "nos da la posibilidad de recibir a chicos del Círculo Universitario Quilmes (CUQ) que vienen a entrenar, jugadoras de hockey de la Sociedad Alemana".

Además, el Mitre cuenta también con patín, taekwon do y zumba, ofreciendo así un atractivo abanico de posibilidades, tanto para chicos y grandes. Así, la premisa de acercar a la comunidad otra vez va recorriendo un camino arduo, pero constante.