Luego del empate ante Sacachispas, las consecuencias inmediatas se hicieron sentir en Berazategui y Gerardo Reinoso dejó su cargo como director técnico, por lo que los dirigentes resolvieron de común acuerdo el regreso de Juan Carlos Zerillo, quien dirigió a comienzos del semestre pasado.
El ahora ex entrenador, sin embargo, antes de su salida, dejó en claro algunos conceptos respecto de cómo vio al equipo en el empate en Villa Soldati al programa radial Mundo Ascenso: “Jugamos muy bien y merecimos quedarnos con los tres puntos. Sin dudas la expulsión de Banegas y los dos goles que nos anularon condicionaron el resultado final. Amato (árbitro) a mi entender se apresuró en la expulsión y se dejó llevar por lo rápido de la jugada en el gol anulado a Salomone, pero ya pasó y lo que rescató de este empate es la forma de jugar de los muchachos cuando estuvimos en igualdad de condiciones en donde hicimos la diferencia y merecíamos algún gol más”.
Mandan los de arriba
Pese al entusiasmo por planificar el partido ante San Miguel de la próxima fecha, Reinoso salió del equipo porque los dirigentes tenían pensado acelerar su despedida si los resultados del Naranja no mejoraban, y así sucedió. Ayer saludó al plantel para despedirse y el entrenamiento estuvo a cargo del técnico de la 4° división, Daniel Casas.
Nombres como Alejo Santamaría (lo dirigió en la D en la campaña del ascenso) y Juan Carlos Zerillo sonaron de inmediato ni bien rondaron las versiones del alejamiento de Reinoso, por lo que los directivos se inclinaron por el Lobo, quien se había ido por la puerta de atrás acusando a la dirigencia de querer armarle el equipo, en un conflicto en el que estuvieron involucrados dos jugadores de extensa trayectoria como Adrián Giampietri y Mario Saccone.
Con Zerillo, Berazategui había sacado los mejores resultados de su campaña en la C, y de hecho llegó a estar cuarto en la tabla, muy cerca de UAI Urquiza.