13 de julio 2013 - 14:07
El otro Virrey de Boca está entre los veteranos
Bianchi jugó en la reserva, tercera y hasta en la Primera de Boca, además de algún préstamo por Dock Sud.
el otro virrey de boca esta entre los veteranos
Lorenzo Bianchi fue un habilidoso enganche que supo despuntar en las divisiones inferiores de Boca. Hoy, alejado de la actividad profesional, se dedica a vivir su pasión por el fútbol en la cancha, en el equipo Girón Master del torneo para mayores de 55 años de la Organización Don Bosco.

El veterano explicó sus sensaciones sobre seguir jugando a esta edad. "Es muy lindo. A los muchachos los conozco hace mucho tiempo. Antes éramos mayores de 45, ahora de 55 y vamos a seguir subiendo. No sé cuál será el límite para parar en esto", contó, entre risas.

Por otro lado, comentó que había abandonado la actividad por un tiempo. "En este torneo jugaba en el 2001, pero abandoné por mi carácter. Me peleaba con mis compañeros, con el contrario, con el referí", se sinceró, a la vez que expresó porqué decidió regresar: "Por suerte me tranquilicé económicamente y puedo vivirlo de otra manera. Pasó el tiempo y ahora los chicos me entusiasmaron y volví".

En ese sentido, manifestó que actualmente lo tienen preocupado las lesiones. "Después de casi 10 años parado no podés recuperarte rápido. Hasta que no acomode los músculos voy a tener problemas. Hice gimnasio, fui a correr, pero a esta edad igual lo pagás", confesó.

Azul y oro

Bianchi jugó en la reserva, tercera y hasta en la Primera de Boca, además de algún préstamo por Dock Sud. Sobre su estadía en el Xeneize aseguró que "tuve buenos momentos". "Me tocó estar en torneos amistosos en Mar del Plata con jugadores como el Negro Meléndez, y Rojitas. En inferiores hubo partidos televisados, pero hoy no hay registros", se lamentó.

Por su parte, recordó que estuvo en La Bombonera el 23 de junio de 1968, cuando ocurrió la tragedia de la puerta doce, en la que murieron 71 personas: "No lo vi porque salí antes desde la platea. Me enteré cuando llegué a mi casa porque en ese tiempo no existía la comunicación de ahora. Fue algo muy feo".