Dio otro paso hacia el abismo. Quilmes tuvo una noche para el olvido en San Luis y perdió sin atenuantes ante Godoy Cruz de Mendoza por 2 a 0. El equipo de Ricardo Caruso Lombardi volvió a cometer errores groseros en la línea de fondo, y además, careció de precisión a la hora de definir las tantas jugadas que generó en ataque. Con esta caída se cortó la racha de cinco partidos sin derrotas y ahora la permanencia en Primera División se complicó mucho más que antes. “No vi un equipo que transmita algo”, sentenció el técnico cervecero. Quilmes volvió asemejarse al Quilmes de antes, ese que le facilitaba las cosas al rival de turno y que no convertía en el arco de enfrente, por eso Caruso se fue muy disconforme con el nivel de sus dirigidos. “Me gusta otra cosa en un equipo. Es como que los goles nos aplastaron, y no tenemos tiempo para aplastarnos. Más allá de los goles que nos convirtieron, no supimos sobreponernos”, comentó el DT del Cervecero. Y siguió hablando de las pocas respuestas que mostró el equipo. “El primer tiempo no era para irnos con dos goles abajo, porque hicimos las cosas dentro de todo bien. No encontré la respuesta que suele tener este equipo. Es como que los golpes los sintieron. Mi sensación es que el golpe con Gimnasia lo sintió. Nos volvieron a dar otro cachetazo y los muchachos deberán pensar en ganar las cinco finales que faltan y ganarlas como sea para tener chances de salvarnos”. En este sentido, el entrenador del Decano del Fútbol Argentino agregó: “Los goles hay que hacerlos, si errás los goles no podés discutir nada. Podés tener mala suerte, pero hoy (el viernes) tuvimos muchas situaciones y no convertimos ninguna. No vi al equipo que estoy acostumbrado a ver, los vi muy caídos. Les dije a los jugadores en el vestuario que nos quedan cinco finales y hay que ganarlas todas. No vi al equipo agresivo que venía viendo. Yo a mis equipos los siento de otra manera”. Ricardo Caruso Lombardi siente que el equipo no transmitió nada, pero entiende que sus jugadores pueden tener una mala noche. “Si veo que las cosas no me salen me esfuerzo el doble. El partido fue muy chato y los rivales parecían que estaban jugando un partido de joda. Nunca voy a hablar en contra de los jugadores, porque pueden tener una mala noche. No vi un equipo que transmita algo. Son humanos y a veces pueden salir mal las cosas”, concluyó el DT de Quilmes.