Ese panorama indica que el caudal de menores es importante. Desde ese punto, el instructor analiza las diferentes formas de enseñanza de acuerdo a la edad: "Se trabaja distinto por una cuestión de exigencia física. Se puede ensayar en conjunto, pero el adulto pide siempre un poco más".
Y sobre los chicos, indicó: "La clave está en la técnica, porque con una defensa personal, por ejemplo, un niño puede hacerle un daño muy grande a otro. Por eso, hay cosas que no deben conocer antes de tiempo. Ya van a tener su edad para llevarlas a la práctica".
A su vez, Cáceres, con su pedagogía, puso en consideración sus premisas a la hora de tratar a un chico que tiene un gran potencial: "Mientras no se crea que tiene mucha pasta para sobresalir y tiene la suficiente humildad, está todo bárbaro. Así, puede ser grande. Ahora, si el chico se cree que es el mejor, es lo peor que puede pasarle. Tiene que aprender a perder. Para ser un buen ganador tiene que saber ser un buen perdedor...".
Medallas al por mayor
Logros superlativos fueron los que consiguió la Taekwon do School a lo largo de esta temporada.
Para clarificar valen las últimas dos incursiones en los certámenes: el Panamericano desarrollado en Rosario y el campeonato de Taekwon do Asociación de Escuelas (TAE), que tuvo su escenario en San Miguel. Y tanto en la versión santafesina como la bonaerense construyó halagos al por mayor la entidad que entrena en el club Saeta de Bernal.
¿Cosecha? Sustancial. En el primer compromiso, los chicos de llevaron, con seis estandartes, dos medallas de oro, seis de plata y tres de bronce. A su vez, en el itinerario escolar al cual fueron invitados, los oriundos de la región festejaron con un poker de primeros puestos; tres escoltas y otros tantos que completaron el podio.
Con esa performance, ya se mira de reojo el Sudamericano de la especialidad que se desarrollará en Brasil, en octubre, y al cual, tanto el instructor Héctor Cáceres como sus alumnos sueñan con asistir para desplegar sus habilidades.