Cuatro empresarios deberán enfrentar un juicio oral acusados de explotar en Ezpeleta a unos veinte trabajadores, entre los que había integrantes de la comunidad toba y bolivianos, de quienes se aprovecharon por su situación de vulnerabilidad y los hacían trabajar los siete días de la semana hasta por 16 horas.
La causa tomó forma cuando una mujer efectuó su denuncia en la Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas (UFASE) luego de haber tenido un problema de dinero con sus patrones, quienes no le permitieron retirar sus pertenencias del lugar cuando estaba embarazada de ocho meses y su hermana fue a buscarla para llevársela de ese lugar.
Con esa denuncia se pudo conocer el modo de vida de los trabajadores explotados, por ejemplo, la denunciante vivía con sus hijos en la cocina del predio donde trabajaba, en Ezpeleta, había llegado al país en 2008 y trabajaba envasando verduras los siete días de la semana, hasta por 16 horas.