25 de noviembre 2013 - 14:28
"Es una lástima que sólo se haya sumado un punto"
Miguel Caneo, capitán del Cervecero se mostró fastidioso por la unidad cosechada en condición de visitante en un duelo clave en la lucha por la permanencia. "Estuvimos concentrados en la pelota parada", rescató.
es una lastima que solo se haya sumado un punto
"Es una lástima que sólo se haya sumado un punto". Así se expresó Miguel Caneo, el capitán de Quilmes, que quedó con bronca porque el Cervecero no logró alcanzar una victoria en La Paternal ante Argentinos y apenas se estampó una paridad, en un duelo trascendental en torno a la lucha por el promedio y así mantener la plaza en la máxima categoría del fútbol argentino.

El mediocampista, aún así, valoró la actitud de su equipo y así lo estipuló al analizar el rendimiento en el cotejo de la 17ma fecha del Torneo Inicial. "Estuvimos concentrados en la pelota parada y muy atentos en la segunda jugada. Además, mostramos buena tenencia y distribución", indicó. Y agregó, ya con la mirada en el rival de turno, a quien elogió: "Sabemos que es una cancha difícil, con un adversario que está haciendo una buena campaña y cosechó muchos puntos. La realidad es que hay que respetar a Argentinos".

A su vez, el Chino ya observa hacia adelante, y más allá de la unidad que se sumó en condición de visitante, sostuvo: "Nosotros tenemos que seguir trabajando, corrigiendo cosas y continuar mejorando día a día. Quedan dos partidos y trataremos de sumar la mayor cantidad de puntos posibles". La referencia es para los cruces que restan en el semestre con Gimnasia, en La Plata, y River, en el Centenario.

Polémica
Sin embargo, Caneo no olvidó mencionar lo que ocurrió cerca del final del choque, cuando José Luis Palomino le cometió una infracción que el árbitro Fernando Echenique no cobró y omitió un penal. "Fue falta; me hicieron un penal claro que el juez no sancionó. No fue un roce, me pegaron una patada en el cuadriceps, arriba de la rodilla, bastante alta. La verdad es que tenemos que creer que no fue intencional, aunque mis compañeros vieron al árbitro y me dijeron que estuvo tres o cuatro segundos pensando en si lo cobraba o no", señaló.

Y cerró, consciente de que no puede quedarse con esa situación y sí ya observar en el horizonte lo que sigue: "No hay tiempo para lamentos. Hay que pensar en lo que viene y mirar para adelante".