12 de octubre 2015 - 21:29
Escrache a un juez y un fiscal que beneficiaron a un homicida
Es para exigir la reapertura de la causa por el crimen de Víctor Velázquez, el joven asesinado en 2003 por su padrastro en Berazategui. El martes desde las 10, frente a los Tribunales de Quilmes, se llevará a cabo una manifestación en reclamo de Justicia.
Víctor fue asesinado cuando tenía 21 años.
Familiares y amigos de Víctor Velázquez, el joven asesinado por su padrastro en Berazategui en 2003, realizarán el martes 13 un escrache en los Tribunales de Quilmes contra el juez Martín Nolfi y el fiscal Alfredo Samprón Noel, ambos acusados de haber congelado la investigación por casi ocho años, situación que benefició al homicida prófugo porque sólo estuvo detenido una semana debido a la prescripción de la causa.

Desde las 10 y hasta las 15, en Hipólito Yrigoyen 475, realizarán una representación teatral para pedir la reapertura del proceso judicial, que fue cerrado tras cumplirse doce años del crimen. "Ver al asesino cumplir su condena sería un bálsamo para tanto dolor", expresó a este medio José Velázquez, hermano de la víctima.

"La Justicia no investigó, 'cajoneó' la causa durante ocho años. El asesino estuvo yendo a buscar a una de sus hijas al colegio desde el año 2011. Es un dato que consiguió mi abogado yendo a consultar a la escuela, algo que tranquilamente podría haber hecho la policía", remarcó el joven, quien, además, consideró que no le dieron importancia al caso porque pertenecen a "una familia humilde".

Leña al fuego

En junio de 2015, seis meses después de que se cumplieran doce años del crimen, el asesino fue detenido en La Plata. Gracias a un diario digital de esa ciudad, José se enteró que el homicida de su hermano había sido detenido. Al otro día fue a consultar a la Fiscalía, donde le dijeron que el sujeto había estado detenido sólo una semana, porque su abogado había pedido la prescripción de la causa.

"El Juez Martín Nolfi dictó sentencia avalando la prescripción. El Estado nunca me avisó de su detención, legalmente hubiéramos contado con cinco días hábiles para apelar la prescripción, derecho que no pudimos utilizar", aseveró.

Dejar una huella

Al elevar su voz en reclamo, José busca algo más que justicia: "Quiero que el caso de mi hermano sirva para otras personas que están en la misma situación que yo, para que no se queden calladas ante los atropellos del Estado. Los jueces y fiscales tienen que trabajar, para eso les pagan".

En el año 2003, durante el festejo de cumpleaños de uno de sus cuatro hermanos, Víctor Velázquez recibió dos disparos en el abdomen que le provocaron la muerte. "Salió en defensa de sus amigos, porque esta lacra (padrastro) les estaba apuntando con un arma en la fiesta de mi cumpleaños. No midió su acción y trató de frenarlo. Mi hermano tenía un corazón gigante y por eso le pasó eso", recordó con dolor José.