El triunfo sobre Almirante Brown dejó un halo de confianza en Quilmes. El tanto de Fernando Telechea que le brindó la victoria al Cervecero dejó al conjunto que conduce Ricardo Caruso Lombardi con un semblante renovado al saber que continúa en plena euforia como protagonista de la Primera B Nacional. Y así lo entiende el propio entrenador, que destacó su deseo para lo que vendrá, pues recién se cumplió la etapa inicial de la temporada más los últimos dos partidos. “Este compromiso le debe servir a los jugadores para darse cuanta para qué están”, puntualizó.
A su vez, el técnico analizó lo que fue el duelo, en el que su plantel mostró su superioridad a lo largo de los 90 minutos pese a que recién destrabó la igualdad a falta de quince para el cierre. “Estoy contento por las tres unidades que cosechamos, porque jugamos ante un equipo muy difícil en su cancha, que tiene muy buenos jugadores, de jerarquía. Sin embargo, sacamos a relucir un buen fútbol y logramos un resultado meritorio. La verdad que espero que esto marque a los jugadores”, sostuvo. Y agregó: “Queda mucho recorrido, con encuentros muy complicados y si pretendemos pelear por el ascenso hasta el final debemos mantener nuestra concentración y no perder el enfoque. Arrancamos de la mejor forma y ahora hay que saber mantenerlo”.
Quilmes obtuvo su tercer triunfo al hilo desde que comenzó a afrontar la competencia oficial en 2012. Fue contundente y no dejó lugar a dudas en su estadio al vencer sin inconvenientes a Guillermo Brown de Puerto Madryn, 6-0, con cuatro goles de su máximo artillero; luego superó, también en el Centenario, 2-1 a Boca Unidos de Corrientes -esa vez sin tanto deslumbre y sí con mucha solvencia e inteligencia- y por último lo que sucedió el viernes, donde el Cervecero sostuvo un rendimiento constante, aguerrido, y con bastante juego con la pelota al piso. Por eso, Caruso está contento. “Me gustaron muchísimo. Hay que continuar con este nivel”, remarcó.