Con los tres puntos cosechados, el Decano alcanzó la línea de las 18 unidades, pero más allá de la levantada en la tabla de posiciones, lo que más satisface al plantel quilmeño es lo que ocurre con su promedio, pues acolchonó más su coeficiente, y en paralelo le dio un nuevo golpe al Aurinegro, un rival directo en la lucha por mantener la plaza en la máxima categoría del fútbol argentino. En ese sentido, el 9 fue certero: "La verdad que este triunfo se festeja de manera completa; es una alegría enorme para todo el plantel y el cuerpo técnico". Y agregó: "Sumamos de a tres en una cancha difícil, seguimos firmes hacia el objetivo, y progresando en el juego y en la confianza".
Análisis
En tanto, Diz puso en consideración su observación en torno al compromiso en el Sur de la provincia de Buenos Aires. "Estos partidos son muy cerrados. Sabemos que quizás no se pudo jugar muy lindo o muy bien, pero con la conciencia de que teníamos que ganar como sea, y lo hicimos", fundamentó. Y subrayó: "Era una final y entendíamos interiormente que teníamos que ganar sí o sí, porque sino, después se hace muy difícil conseguir los puntos. Por suerte se logró y ahora estamos más tranquilos".
Por último, el delantero miró hacia delante. "Tuvimos un viaje largo y lo coronamos con el triunfo. Hay que festejarlo y ya el lunes ponerse a trabajar, porque todavía falta un montón y no podemos quedarnos sólo con esto", destacó.