El entrenador de Quilmes, Omar de Felippe, analizó la derrota en Paraná ante Patronato, y el bajón futbolístico que vive el equipo en el torneo, donde ya perdió bastante terreno con las dos caídas al hilo y el triunfo de sus competidores. Según el técnico, esto podía pasar, y volvió a poner en el tapete el cambio de mando en el medio, pero aseguró que confía en el plantel, pues consideró a sus jugadores como “ganadores” y señaló que el camino se encuentra “con trabajo”.
“Sabíamos que iba a ser un partido duro porque Patronato es un rival duro, que defiende bien, y que tiene jugadores de buena pegada como Bustos y veloces como Leonardo Acosta. Pero no se dio. Tuvimos la suerte de empatar rápido, pero no nos alcanzó. Si hubiéramos tenido la oportunidad de hacer el primer gol nosotros, esto hubiera cambiado, porque es a lo que está acostumbrado Quilmes. Por ahí, hace el primero y después hace tres o cuatro. Y ahora eso no se está dando”, comentó en declaraciones a FMSUR.
Y agregó: “Intentamos manejar un poco más la pelota, pero no supimos cambiar de velocidad en ciertos lugares de la cancha. Fuimos a buscar, dejamos espacios y quedamos mal parados. Por momentos pudimos llegar pero no concretamos, y lo sufrimos. Porque Patronato juega muy bien de contraataque y nos complicó”.