14 de marzo 2015 - 18:00
Exigen la finalización de reparación abandonada
Una cuadrilla intentó hace un mes arreglar el daño de un conducto en República del Líbano entre Miguel Cané y Lisandro de la Torre, en Quilmes Oeste. No lo lograron, y quedó un pozo abierto.
exigen  la finalizacion de reparacion abandonada
Vecinos de Quilmes Oeste denunciaron que, desde hace un mes, empleados de una empresa tercerizada de Aguas y Saneamientos Argentinos (Aysa) abandonaron una obra, dejando un pozo del que sale una abundante cantidad agua y en el cual ya cayeron tres perros -uno de los cuales murió- al tiempo que señalaron que temen por chicos del barrio debido a que "alguno puede caer ahí y lastimarse".

Se trata de un agujero de un metro de ancho, uno de largo y uno de profundidad, que data desde el 12 de febrero, cuando trabajadores de una firma privada se propusieron solucionar una filtración de un caño maestro. Está ubicado en República del Líbano, entre Miguel Cané y Lisandro de La Torre, Quilmes Oeste.

En diálogo con El Quilmeño, Alberto Fasanella manifestó estar cansado de convivir con el pozo de agua y lamentó que "se desperdicie semejante suministro cuando es un recurso muy apreciado".

"Es impresionante la cantidad que sale del pozo, la pérdida es constante y está arruinando toda la parte de la vereda, que justamente es donde subo el auto para meterlo al garaje", explicó el frentista sobre su problemática.

Abandono

Con respecto al origen de esta falencia, recordó que el 12 de febrero habían concurrido al lugar "empleados de una firma privada, quienes vinieron por una filtración que había. Nunca me imaginé que iba a suceder algo así. Todo empeoró".

Posteriormente, señaló que comenzaron la obra "rompiendo la vereda para hacer el pozo con el objetivo de encontrar la pequeña pérdida que había. No sé como hicieron pero terminaron por acentuar el problema y la pequeña pérdida se transformó en una cascada".

Como si fuera poco- añadió- "dejaron el trabajo sin terminarlo y como medida de seguridad colocaron las cintas con la típica inscripción de "Peligro" y un caballete en el que está el nombre de la empresa".

No obstante, recalcó que los obreros no taparon "el agujero que dejaron". "Producto de este descuido, 
se cayeron tres perros, de los cuales uno murió ahogado", agregó Fasallena, quien decidió colocar una tabla sobre el hueco.

Finalmente, comentó que ahora todos los vecinos "está preocupados porque la empresa y AySA se pasan la pelota y no quieren solucionar el problema".