"Sin embargo -agregó- el papel de la Municipalidad ahora es bastante pobre porque parece que espera a que se rompan, para hacerlas de nuevo".
Posteriormente, indicó que, ante esta nula actitud, los vecinos decidieron poner manos a la obra para evitar males mayores: "Varios vecinos optaron por arrojar escombros para cuidar a las bombas depresoras de napas".
También, precisó que "la calle se encuentra prácticamente intransitable, debido a que se llena de agua con las lluvias, transformado en barro a la tierra de la calle".
De hecho, María Laura subrayó que "no pasan ambulancias, patrulleros ni colectivos". En este sentido, estimó que "algunos vecinos decidieron hacer una suerte de señales para que algún desconocido no se meta en esa zona".
Volviendo a la cuestión del anegamiento del cráter, la mujer manifestó su temor de que con el correr de los días, el agua que se encuentra dentro, se pudra y despida un intenso olor que molesta a los vecinos.
Y como si fuera poco, reveló que "también se arroja basura en el interior del cráter que se encuentra arriba de las cámaras depresoras de agua. Entendemos de que es una bomba de tiempo y creemos que falta poco para que se hunda el pavimento y las bombas se arruinen".