Autoridades de la seccional Quilmes del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA) aseguraron que el inicio de clases -previsto en el nivel primario para el lunes- peligra, no sólo por la falta de respuesta a los reclamos salariales, sino porque además muchas escuelas carecen de las condiciones básicas y de mobiliario para recibir a los alumnos. Paralelamente, el gobierno bonaerense anunció obras en distintos establecimientos, al tiempo que se completan las jornadas de pintado a cargo de jóvenes, y cooperativas realizan distintas labores, como en el caso de la Escuela 30 de Varela. Además, se quejaron de la decisión del Consejo Escolar de centralizar la entrega de elementos de limpieza, como bidones de lavandina y detergente, lo que obliga a personal de los colegios a costear su traslado. “Antes los proveedores los dejaban en las escuelas pero como centralizaron el pago en el Consejo ya no van a los establecimientos y nadie se hace cargo de repartirlos”. Hasta ahora el problema que complica el inicio de clases es el tema salarial que desde hace semanas no parece dar vuelta atrás, sin embargo, en Quilmes, la situación se complica teniendo en cuenta que muchas escuelas presentan distintas anomalías en materia de infraestructura, mobiliario y cargos docentes.
Convocan a padres
En tal sentido, la secretaria general del SUTEBA quilmeño Lidia Braceras, puntualizó a este medio: “Estuvimos en reunión en la Escuela 15 de Bernal Oeste (Cerrito y 167, a una cuadra de Mosconi) y la situación es terrible. Tienen baños químicos desde el año pasado, porque el desagüe de los baños hace subir las napas freáticas y además no tienen agua. Entonces los chiquitos de primero y segundo grado deben treparse para llegar a los inodoros de los baños químicos y se ensucian, pero no tienen con qué lavarse. Muchas maestras compran alcohol en gel, pero no siempre tienen porque lo pagan de su bolsillo”. “El patio también es un desastre, hay un pozo tapado con chapas y así quedó desde el año pasado. Por todas estas razones la directora resolvió que el lunes hará pasar a los padres al colegio para que vean en qué condiciones está y juntos resolverán si las clases comienzan o no, porque los chicos y docentes no pueden soportar esas malas condiciones”, sostuvo Braceras. En este mismo establecimiento durante el año pasado, “varias maestras presentaron cuadros de infección urinaria debido a la falta de higiene, otra tuvo un conjuntivitis por dos meses y la directora anterior tuvo un virus de mucha gravedad”, enfatizó Braceras a modo de ejemplo de las dificultades que deben sortear trabajando en esas condiciones. Mientras tanto, la Provincia informó que está previsto realizar obras en el establecimiento por más de 330 mil pesos.
Más inconvenientes
Otra de las escuelas que también resolverá si da comienzo al ciclo lectivo, es la 50, que “tienen baños nuevos pero como nunca quedaron bien terminados durante todo el año pasado y al no poseer agua, los porteros y docentes debieron acarrear baldes de agua. Por este problema la directora le envió una nota a la inspectora informándolo que si para este viernes no lo solucionan, las clases no comienzan”. En la 85, la realidad no es mucho mejor, sólo que a este establecimiento “le faltan rejas, vidrios y la infraestructura en general es deficiente”, explicó Lidia Braceras, quien además detalló que en la Media 22, “hay tres aulas nuevas pero no cuentan con mesas y sillas para que puedan albergar alumnos y según el Consejo Escolar, tampoco tienen mobiliario para entregar en las escuelas”. “Parece una película de terror pero es la realidad que presentan muchas escuelas de Quilmes, por eso hay riesgo de inicio de clases y desde el SUTEBA estaremos al frente de los reclamos por las malas condiciones de las escuelas”.